Nueva Zelanda

Welcome to Nueva Zelanda!

Lo primero que uno aprende cuando viaja a Nueva Zelanda es que el mundo es grande, muy grande. Y que el viaje es largo, muy largo. Y es que efectivamente Nueva Zelanda está muy lejos, es de hecho casi el destino más lejano al que se puede ir desde nuestro país. Pero todo el tiempo y todo el esfuerzo para llegar a las antípodas es bien recompensado.

Y es que en muchos sentidos viajar a Nueva Zelanda es como viajar a otro mundo. Un mundo en que la pureza de los paisajes está totalmente preservada. Un mundo en que los glaciares llegan hasta orillas del mar. Un mundo en el que especies endémicas como el Kiwi merodea salvaje por los bosques pluviales. Un mundo en que los parques nacionales se visitan en kayak, en avioneta o en helicóptero. Un mundo donde hay a la vez fiordos y volcanes, geiseres y playas de arenas blancas y aguas turquesa. Un mundo en que se mezclan la original cultura maorí con el entorno anglosajón que parece sacado de Europa. Un mundo en el que se puede navegar junto a ballenas y esquiar en el mes de Agosto el mismo día. Un mundo, en definitiva, en el que viajar adquiere toda su dimensión más mágica.

Viajar a Nueva Zelanda le hará reencontrarse con la esencia del viaje. El descubrir y disfrutar mientras se recorre paisajes inolvidables, parques nacionales y la naturaleza más pura. Y todo ello con el mejor confort. Nueva Zelanda es un país en que todo funciona a la perfección y que ofrece servicios de gran calidad, hostelería excelente, una gastronomía que despunta y unas experiencias que son de otro mundo.

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